25 de Noviembre, se lo debemos a las mujeres asesinadas.

Es curioso como cada vez que se acerca el 25 de noviembre vemos como Instituciones que no se han preocupado durante el resto del año de las mujeres asesinadas, ni de las mujeres que están padeciendo esta violencia, de repente se solidarizan con la situación. La empatía invade los pasillos de sus dependencias y de repente el 25 de Noviembre apetece sacar un posicionamiento condenando la violencia machista.

Violencia que, con los recortes y la manía de no llamar a las cosas por su nombre, unida a la de legislar de manera que la situación de las mujeres empeore, no hace mas que aumentar.

Las condenas institucionales no son banalidades son necesarias para visibilizar un problema real, una condena a la que seguirán sometiendo a toda la sociedad si no trabajamos para remediarlo. Es necesario que se identifique contra lo que estamos luchando y como lo estamos haciendo. Pero no se puede quedar en una actuación, en una muerta de apoyo un día determinado, son necesarias políticas que refrenden y hagan posible acercarnos al fin de la violencia de género.

Los nombres de 45 mujeres ya han sido titulares, titulares manchados de la sangre de mujeres asesinadas por sus parejas o por sus exparejas. Y nombres que ponen de manifiesto que es responsabilidad de todas y de todos acabar con esta lacra social.

Este 25 de noviembre nos vemos en las calles, pero al día siguiente tenemos que seguir. Seguir para que esta violencia acabe, para que las cifras disminuyan, para que las victimas acaben. Se lo debemos a las mujeres asesinadas, nos lo debemos a nosotras.

Por: Betsaida González Rodríguez.


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