7D, el debate decisivo que ni nos nombra.

Ayer, 7 de Diciembre, se celebró un debate a cuatro que alcanzó en twitter más de un millón de menciones. Altísima audiencia. Caras y orejas por toda España pegadas a la televisión para escuchar a representantes de Partido Popular, PSOE,  Podemos y Ciudadanos.
Nosotras estuvimos también muy atentas.

Ninguna de las cuatro personas del debate utilizó el lenguaje inclusivo más que forma anécdotica al comienzo de alguna intervención. 

Se habló de economía, y aunque la brecha salarial de género ha aumentado hasta el 24% este dato ni se mencionó, así como tampoco la necesidad de incluir perspectiva de género en la elaboración de cualquier presupuesto público.

No obstante, debemos celebrar que haya salido la pregunta de las violencias machistas en el debate, y que algunas respuestas apuntaran a la prevención, la dotación de recursos, y la protección sin necesidad de que medie denuncia. Sin embargo, también es cierto que es uno de los temas de los que se habló que suscitó menos debate. Ninguno de los tres candidatos presentes hizo alusión a los recortes del PP en esta materia, ni las cuatro personas del debate se contraargumentaron o discutieron sobre este tema entre sí. Fue una breve y superficial exposición de medidas/compromisos. Vimos que la implicación emocional de las cuatro personas participantes no fue ni la décima parte que al hablar de cualquier otro asunto el día de ayer. 

Por si fuera poco, la intervención del Partido Popular reprodujo todos los errores de una mala praxis al hablar de violencias machistas: el foco en las víctimas, como responsables a título individual de la denuncia o la no permisión del control. Hizo hincapié en la violencia de género en parejas adolescentes, victimizando, responsabilizando e infantilizando a las jóvenes.  

Además, la obligatoriedad de consentimiento de los padres en las menores de 16 y 17 años, también es violencia machista. Hemos echado de menos escuchar hablar sobre el intento de "prohibición" (no se prohíbe, se condena a la clandestinidad y graves problemas de salud, incluso la muerte) del aborto, y por supuesto, de la reforma que deja expuestas a la clandestinidad a las mujeres jóvenes que no lo puedan comunicar.

Celebramos que algunas de nuestras reinvindicaciones estén ya en los debates, necesitamos ahora analizar y exigir que se haga con propiedad, visibilizando las causas (existencia de una estructura de poder que nos sitúa en posición de desigualdad), y dejando de situarnos como únicas y máximas responsables de la violencia que sufrimos, así que como reduciendo a un mero problema individual, o dando discursos generales, improvisados, y todo ello, mientras si quiera se nos nombra. 

#AsociatePorLaIgualdadDeGenero

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