Mujeres Jóvenes de Gran Canaria denuncia la apertura de ‘Princelandia’.

La asociación considera que reproduce los roles sexistas y sólo sirve para perpetuar la dominación y las desigualdades entre las mujeres.

Como colectivo de mujeres jóvenes nos vemos en la obligación de poner en entredicho el beneficio social que puede aportar una empresa de estas características. Como parte de la sociedad civil nos preocupan todos los ámbitos de la acción social en los que se siguen reproduciendo roles sexistas que nada ayudan a la motivación y superación personal, sino que –todo lo contrario- siguen manteniendo estereotipos arcaicos.

¿Por qué una empresa de estas características perpetúa la dominación sobre las mujeres? Vivimos en un sistema de mercado estrechamente ligado al hiperconsumo, así la dominación ‘invisible’ que se ejerce constantemente sobre las mujeres también está sujeta directamente a la compra-venta. En este sentido, dedicarse a organizar eventos en los que la autoestima de las niñas dependa siempre de su apariencia física y no de una estimulación personal e intelectual, nos parece cuanto menos peligroso. Hacemos pública esta denuncia porque nos vemos en la obligación de poner este debate sobre la mesa de la sociedad civil, no sólo con la intención de fomentar un consumo responsable, sino también como una real y necesaria toma de conciencia ante el consumo de productos que existen en el mercado para constantemente minar nuestra autoestima desde antes de nuestro nacimiento hasta nuestra propia muerte. ¿Por qué una empresa de estas características reproduce las desigualdades entre las mujeres? Sólo tenemos que pararnos a reflexionar en la manera que hemos –y seguimos- interiorizando roles sexistas y la influencia que estos tienen sobre nuestro comportamiento. Todas las mujeres tenemos el mismo denominador común cuando recordamos nuestra infancia. Las perífrasis verbales asociadas a la obligación se repiten una y otra vez en nuestros recuerdos ‘Tienes que sentarte como una señorita’, ‘Debes comportarte acorde lo que se espera de ti’, ‘Tienes que depilarte, maquillarte, pintarte las uñas…’, ‘Tienes que estar siempre guapa para los demás’… Esta constante obligación y culpabilidad sobre cómo tenemos que exponer nuestros cuerpos ante el escaparte de la sociedad, lo único que permite es ejercer un enorme control sobre nuestras vidas, pues a través de empresas como estas nos roban nuestra identidad cuando todavía se está formando, nos zarandean para quitarnos lo que está de más y nos dicen constantemente lo que tenemos o no tenemos que hacer. Tú, niña, tienes que ser una princesa maquillada para estar guapa y delicada para agradar a los demás. Mujeres Jóvenes de Gran Canaria se planta. No se puede llegar más lejos con este timo.

“[…]me aventuraré a afirmar que hasta que no se eduque a las mujeres de modo más racional, el progreso de la virtud humana y el perfeccionamiento del conocimiento recibirán frenos continuos. […] ¿Y por qué no descubren, «cuando están en el apogeo del poder de la belleza», que las tratan como reinas sólo para engañarlas con un falso respeto hasta que renuncien o no asuman sus prerrogativas naturales? Confinadas en jaulas como la raza emplumada, no tienen nada que hacer sino acicalarse el plumaje y pasearse de percha en percha. Es cierto que se les proporciona alimento y ropa sin que se esfuercen o tengan que dar vueltas; pero a cambio entregan salud, libertad y virtud […]”- Vindicación sobre los derechos de la mujer – Mary Wollstonecraft.

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